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10 cosas que odio del iPad mini



Bueno, siempre me he jactado de ser una persona capaz de ver los dos lados de una moneda. Todos los que me conocen saben que soy un ferviente fan de Apple y de la mayoría de sus productos, no obstante sí que hay cosas que no me gustan y que se reconocerlas, en concreto del iPad mini.

Comencemos...




1) Odio su precio. Aunque me parece un precio accesible considerando que estamos hablando de una tablet de 8 pulgadas todos sabemos que pudieron haber hecho que la tablet fuese más barata, sobre todo si consideramos los precios de la competencia. ¿Porqué no 299 euros en lugar de 330?

2) Odio que no pueda ejecutar flash. Lo sé, lo sé, ya nos conocemos esta cancioncita y si realmente quisiera flash me compraría una tablet android pero igual puedo tener un iPad mini y odiar que no tenga flash, ¿no?.

3) Odio que la cámara no tenga un flash. Vamos a ver, ¿porqué darnos una cámara de 5 megapíxels y no ponerle un sencillo flash led? La cámara del iPad mini me parece bastante decente en condiciones lumínicas aceptables pero en cuanto no estamos en un ideal de luz las fotos y los vídeos salen granulados. Todo esto se habría resuelto con un simple flash Led de esos de los chinos.

4) Odio Lightning. ¿Y ahora yo que hago con los accesorios que compré para el iPad 2 y para el iPod touch de cuarta generación? Me rehuso fervientemente a gastar 20 o 30 euros en un puñetero adaptador cuando mi único crimen ha sido ser leal a una marca que hasta el momento nunca me había traicionado de un modo tan descarado.

5) Odio que no sea más rápida. El iPad mini no va lento, lo que es lento pero está clarísimo que podría ir más rápido. Nunca consideraré el iPad mini como más que un accesorio en tanto la velocidad de conexión no mejore significativamente.

6) Odio su fragilidad. Adoro el diseño pero enserio; ¡Gorilla Glass señor Cook! Con mi primer iPad un golpe dramático llevó a que la pantalla se hiciera añicos a las 24 horas de comprarla. El iPad mini no ha sufrido el mismo destino afortunadamente pero tampoco es que esté muy lejos. Una pequeña caída ha bastado para hacer que el borde se rompiese ligeramente y aunque no es algo que salte a la vista "yo se que está ahí".

7) Odio el conector de 5W que viene con el iPad mini.  ¿La toma de corriente del iPhone para una tablet con el triple de la batería?  Conclusión: el iPad mini tarda una eternidad en cargar y empiezas a considerar seriamente la posibilidad de adquirir el cargador de 12 W. Sí Apple; ¡oblígame a comprar más cosas!

8) Odio que no tenga ranura microSD. Es algo que ya odiaba en todas las versiones y que sigo odiando. Me rehuso a gastar 100 euros más por tener 32 GB y 200 euros más por tener 64 GB.

9) Odio que no tenga sesiones. Me encantaría poder tener dos sesiones diferentes en mi iPad mini, uno para mi y otro para la gente que me lo pide para usarlo. Las sesiones en el iPad mini, así como en iOS deberían ser algo que venga de serie.

10) Odio la falta de un puerto USB. Ahora cuando quiero pasar un libro a mi iPad mini tengo que tenerlo en el ordenador, conectar el iPad mini, encender iTunes, pasar el libro a iTunes y esperar no cargarme todo a la hora de sincronizar el iPad con el Mac. El mundo sería tan sencillo si solo tuviese un puerto USB de esos que tienen todos los demás dispositivos del mundo...

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